En el marco del Plan RECOGE de esta especie endémica y En Peligro de extinción, se han desarrollado acciones de restauración ecológica, educación ambiental y trabajo colaborativo junto a instituciones públicas, academia, organizaciones ambientales, comunidades y propietarios.
El Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas continúa fortaleciendo el trabajo territorial para la conservación del queule (Gomortega keule), especie endémica de Chile y clasificada En Peligro (EN) de extinción. Y este miércoles, en el sector San José, en las comuna de Penco, funcionarios del Servicioo participaron en una jornada orientada a apoyar la recuperación de predios con bosque nativo afectados por incendios forestales.
Las labores reunieron a servicios públicos, academia, organizaciones ambientales, comunidad local y propietarios, reflejando el carácter colaborativo que requiere la conservación de esta especie endémica. Estuvo enfocada en el manejo de material vegetal dañado y en la preparación del terreno para futuras acciones de restauración ecológica, en el marco del Plan RECOGE del queule.
El queule es considerado un relicto único de la biodiversidad nacional. Su distribución restringida, sumada a amenazas como la fragmentación de su hábitat, los incendios forestales y su baja regeneración natural, hacen de su conservación una tarea prioritaria. En ese contexto, el Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE) de la especie ha permitido articular esfuerzos entre instituciones públicas, academia, comunidades y propietarios, con el objetivo de avanzar en acciones de conservación, viverización, restauración y educación ambiental.

Durante los últimos años, especialmente entre 2023 y 2026, se han desarrollado diversas actividades en la comuna de Penco, incluyendo jornadas al aire libre, senderos interpretativos y capacitaciones en colecta de semillas y propagación. Estas acciones, realizadas en coordinación con CONAF y actores locales, han buscado acercar a la comunidad al valor ecológico del queule y fortalecer capacidades para su protección en el territorio.
En paralelo, y frente al impacto de los incendios forestales en la región, el Servicio ha impulsado acciones de voluntariado en el sector San José, orientadas a la recuperación de predios con presencia de bosque nativo. Estas labores han considerado el manejo de material vegetal afectado y la preparación del terreno para futuras acciones de restauración ecológica.
Desde el Servicio se destacó que la conservación del queule requiere continuidad, conocimiento técnico y presencia territorial. “La protección de especies amenazadas como el queule no se logra con acciones aisladas. Requiere restauración, educación ambiental, articulación con propietarios y comunidades, y una mirada de largo plazo que permita recuperar ecosistemas y fortalecer el compromiso local con la biodiversidad”, señaló el director regional del Biobío, Rodrigo Jara.
