En una edición extraordinaria del ciclo "Encuentros SBAP", realizada en el marco del Día Nacional de los Pueblos Indígenas, representantes de los pueblos Mapuche y Quechua compartieron la profunda relación que mantienen con la naturaleza, relevando el aporte de los saberes ancestrales en la conservación de la biodiversidad.
Con una amplia participación de funcionarios del Servicio, una nueva edición extraordinaria de Encuentros SBAP reunió a 40 personas de manera presencial y más de 40 conectadas a la transmisión online. La cita buscaba dialogar sobre la relación entre los pueblos originarios y la naturaleza, en una emotiva jornada donde representantes de pueblos indígenas compartieron sus conocimientos y motivaron una profunda reflexión en torno a la conservación de la biodiversidad.
El conversatorio fue encabezado por Modesta Merma, representante del pueblo quechua; y Gloria Huenchuleo, del pueblo Mapuche, quienes compartieron sus experiencias, cosmovisiones y saberes ancestrales, abordando la forma en que sus pueblos comprenden el territorio, los ecosistemas y el equilibrio entre las personas y la naturaleza.

Durante la actividad, ambas expositoras destacaron que los conocimientos tradicionales constituyen un aporte fundamental para enfrentar los desafíos actuales de conservación y la importancia de incorporarlos en la gestión ambiental para comprender cómo se habitan los diferentes territorios.
Asimismo, destacó la necesidad de que los saberes ancestrales sean considerados en la planificación y en los instrumentos de conservación. "Sería muy importante que incluyan los saberes andinos y los saberes de los pueblos originarios. Eso permitiría mantener y proteger la biodiversidad. Si no somos capaces de respetar elementos tan fundamentales como los glaciares, difícilmente podremos proteger el resto de la naturaleza. Incorporar estas experiencias suman a generar una mayor y mejor conservación".

Por su parte, la jefa de División de Biodiversidad, Constanza Troppa, reconoció la instancia como una oportunidad para profundizar el diálogo entre el conocimiento ancestral y la gestión pública. "Esta actividad, que realizamos en el contexto del cambio de ciclo o Año Nuevo de los pueblos originarios, nos invita a reflexionar sobre la conservación, la cosmovisión y la manera en que incorporamos los saberes de los pueblos indígenas en la formulación de los instrumentos de conservación", señaló.