Biodiversidad

Tags

Ecosistémas Acuáticos Interinstitucional Turberas
20 jul. 2026

Servicio conoce experiencias peruanas para la gestión de turberas

La jefa del Departamento de Biodiversidad de Ecosistemas Acuáticos Continentales, Lesly Orellana, participó en una gira técnica financiada por The Nature Conservancy (TNC) donde sostuvo reuniones sobre restauración, manejo sustentable e instrumentos de conservación para estos importantes ecosistemas.

Turberas en Perú

Para conocer experiencias aplicables a la protección y uso sustentable de turberas, el aprovechamiento sustentable del musgo Sphagnum y la restauración de ecosistemas altoandinos, entre el 13 y el 17 de julio el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas desarrolló una importante agenda técnica en Perú.  

El Servicio fue representado por Lesly Orellana Marchant, jefa del Departamento de Biodiversidad de Ecosistemas Acuáticos Continentales, quien participó en una gira organizada y financiada por The Nature Conservancy (TNC) en la provincia de Jauja. La visita incluyó encuentros con comunidades recolectoras, actores productivos e instituciones vinculadas a la conservación y gestión de humedales. 

Una de las principales actividades fue la visita a la empresa peruana Inka Moss, dedicada a la producción y exportación de musgo Sphagnum. En terreno, la profesional del Servicio conoció su modelo de manejo, los procesos de cosecha, los mecanismos de trazabilidad, las certificaciones empleadas y la relación que mantiene la empresa con comunidades locales incorporadas a la cadena de valor. 

 

 

La experiencia resulta de interés para la implementación de la Ley N° 21.660 sobre Protección Ambiental de las Turberas. Esta normativa establece que el aprovechamiento de la cubierta vegetal de Sphagnum magellanicum debe realizarse mediante planes de manejo sustentable, cuya aprobación corresponde al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), previo informe favorable del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas. 

Cooperación técnica para ecosistemas altoandinos 

Durante la reunión con el Ministerio del Ambiente de Perú, Orellana pudo intercambiar experiencias con el equipo técnico responsable del Proyecto GEF de Restauración de Ecosistemas Altoandinos, orientada a la restauración de paisajes altoandinos degradados y al fortalecimiento de mecanismos de gobernanza, financiamiento y monitoreo para la conservación de estos ecosistemas.  

También conoció los avances en la elaboración de los Lineamientos para la elaboración del Plan de Manejo Integral de Humedales y del Protocolo de actuación interinstitucional para la protección, conservación y uso sostenible de los humedales, instrumentos desarrollados mediante un proceso participativo que involucró a expertos internacionales, gobiernos regionales, academia y organizaciones de la sociedad civil. La reunión permitió conocer experiencias vinculadas al monitoreo, la restauración ecológica, la gestión integrada de humedales y la articulación institucional para su conservación.  En dicha instancia participaron profesionales de la Dirección General de Estrategias sobre Recursos Naturales del Ministerio del Ambiente (MINAM)  peruano y profesionales del proyecto GEF. 

 

 

La reunión también permitió identificar materias de interés común para Chile y Perú, considerando que ambos países enfrentan desafíos asociados a la degradación de humedales, la pérdida de biodiversidad y la necesidad de compatibilizar la conservación con las actividades productivas. Para el Servicio, este intercambio aporta referencias técnicas para el diseño de criterios, instrumentos y acciones aplicables a la protección de turberas y otros ecosistemas acuáticos continentales. 

“Esta agenda nos permitió conocer en terreno cómo se articulan el manejo sostenible del musgo Sphagnum, la trazabilidad, las certificaciones y el trabajo con comunidades recolectoras, además de intercambiar experiencias sobre restauración de humedales y ecosistemas altoandinos”, señaló Lesly Orellana.  

La jefa del departamento de Ecosistemas Acuáticos Continentales también explicó que con este intercambio de experiencias “no se trata de replicar un modelo, sino de recoger aprendizajes útiles para el contexto chileno y traducirlos en criterios técnicos que apoyen la implementación de la Ley N° 21.660, la futura evaluación de planes de manejo y el diseño de instrumentos que compatibilicen la conservación de las turberas con el uso responsable de sus recursos”.