Considerado uno de los principales símbolos naturales de Chile y reconocido internacionalmente como la “Octava Maravilla del Mundo” tras una votación organizada por VirtualTourist, el Parque Nacional Torres del Paine es uno de los mayores desafíos de la futura integración de las áreas protegidas al Servicio. Por eso, el director nacional, Tomás Saratscheff, encabeza un despliegue territorial junto a CONAF para preparar su continuidad operacional.
Es uno de los paisajes más reconocibles de Chile, motivo de orgullo para Magallanes y un destino admirado internacionalmente. En 2013, el Parque Nacional Torres del Paine fue escogido como la “Octava Maravilla del Mundo” en una votación internacional organizada por VirtualTourist, reconocimiento que confirmó la dimensión global de un territorio cuya protección representa hoy uno de los desafíos más relevantes para la nueva institucionalidad de conservación del país.
Precisamente por su escala, complejidad logística, número de visitantes e importancia ambiental, Torres del Paine ocupa un lugar prioritario en la preparación de la futura integración de las áreas protegidas actualmente administradas por CONAF al Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas.
Con ese objetivo, el director nacional del Servicio, Tomás Saratscheff, se encuentra desarrollando esta semana un despliegue territorial en Magallanes junto a equipos nacionales y regionales de ambas instituciones para conocer directamente los procesos que sostienen la operación del parque y anticipar las necesidades que deberán estar resueltas de cara a marzo de 2027.

“Torres del Paine es un orgullo para Magallanes y para todo Chile, y también una de nuestras áreas protegidas más conocidas en el mundo. Eso nos impone una enorme responsabilidad. Estamos trabajando junto a CONAF y a quienes conocen profundamente este territorio para que la futura integración al Servicio se realice de manera seria, ordenada y sin poner en riesgo su funcionamiento. Aquí hablamos de personas, infraestructura, vehículos, contratos, concesiones, permisos y múltiples procesos que tienen que estar perfectamente coordinados desde el primer día”, señaló Saratscheff.
Llevar la planificación al funcionamiento real del parque
Uno de los principales hitos de la visita fue una extensa jornada dedicada a la continuidad operacional del Parque Nacional Torres del Paine, con participación de su administración y superintendencia, equipos técnicos regionales de CONAF y del Servicio, profesionales del nivel central y el director nacional.
La instancia permitió revisar las particularidades geográficas, climáticas y logísticas que deberán incorporarse al futuro Plan Regional de Continuidad Operacional, identificando procesos críticos, riesgos y requerimientos indispensables para mantener el parque funcionando durante la transición institucional.

“Las soluciones no pueden diseñarse únicamente desde Santiago. Cada área protegida tiene una realidad distinta y ese conocimiento está en las personas que trabajan diariamente en ellas. Lo que estamos haciendo en Torres del Paine es levantar esa experiencia y transformarla en una planificación concreta que nos permita anticipar brechas y asegurar su continuidad operacional”, explicó el jefe de la División de Áreas Protegidas del Servicio, Fernando Aizman.
La superintendenta del Parque Nacional Torres del Paine, Mónica Alvarado, destacó que el trabajo permitió incorporar directamente la experiencia acumulada en la administración de una unidad particularmente exigente durante los meses de mayor visitación.
“Es muy importante relevar cómo vivimos el día a día en el parque y los distintos desafíos que enfrentamos durante la temporada alta, pero también durante toda la preparación previa. Hemos tenido una amplia oportunidad para comunicar aquello que consideramos esencial para que no se pierda la continuidad de la administración”, señaló.

La experiencia de CONAF como base de la nueva etapa
El despliegue contempló además el primer encuentro presencial del Director Nacional con funcionarios de CONAF Magallanes que forman parte del proceso de integración.
La instancia permitió conversar sobre la transición, recoger inquietudes y reforzar uno de los principios de la Estrategia de Gestión del Cambio 2026-2027: la construcción del nuevo sistema debe reconocer y preservar el conocimiento desarrollado durante décadas por CONAF, sus equipos técnicos y guardaparques.
“No se trata únicamente de transferir personas, bienes y recursos. Se trata de que la experiencia que CONAF y sus guardaparques han construido durante décadas fortalezca al Servicio y permita dar continuidad a la protección de las áreas protegidas de Magallanes. Ese conocimiento territorial será fundamental para la nueva etapa que estamos construyendo”, sostuvo el director regional del Servicio en Magallanes, Alejandro Fernández.

Coordinación con autoridades regionales
Como parte de su agenda, Saratscheff sostuvo además reuniones con el gobernador regional de Magallanes y de la Antártica Chilena, Jorge Flies, y con el director regional de CONAF, John Revello.
El despliegue continuará con trabajo directo junto a guardaparques, profesionales y equipos administrativos vinculados con la operación de las áreas protegidas.