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Biobío PN Nonguén Restauración ecológica
28 ago. 2026

Tras los incendios, más de 2.500 plantas nativas y 160 voluntarios realizan restauración del Parque Nacional Nonguén

La primera fase del Plan de Restauración intervino cerca de 7,5 hectáreas afectadas durante la temporada de incendios forestales de 2026. El trabajo, impulsado por CONAF, el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y el Consejo Consultivo del parque, combinó restauración ecológica, control de especies invasoras y participación comunitaria.

Restauración PN Nonguén - AGO2026

Restaurar un ecosistema afectado por el fuego no termina con plantar árboles. Requiere recuperar procesos ecológicos, controlar nuevas amenazas y mantener un trabajo sostenido durante años. Con esa mirada, durante agosto comenzó la primera fase del Plan de Restauración del Parque Nacional Nonguén, iniciativa que movilizó a más de 160 voluntarios y permitió establecer más de 2.500 plantas nativas en sectores afectados por los incendios forestales de este verano.

El proceso fue impulsado conjuntamente por CONAF, el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y el Consejo Consultivo del Parque Nacional Nonguén, con la colaboración de municipios, universidades, empresas, organizaciones ambientales, juntas de vecinos y otras instituciones vinculadas al territorio.

Esta primera etapa contempló un hito inicial y cinco jornadas de restauración comunitaria, con intervenciones en dos sectores ubicados en la zona noreste del parque que, en conjunto, abarcan aproximadamente 7,5 hectáreas. Las labores incluyeron plantación de especies nativas, control de especies exóticas invasoras y actividades de educación ambiental sobre los efectos de los incendios y los desafíos de recuperar los ecosistemas afectados.

 

 

Entre las especies utilizadas se encuentran peumo (Cryptocarya alba), laurel (Laurelia sempervirens), lingue (Persea lingue), olivillo (Aextoxicon punctatum), roble (Nothofagus obliqua), raulí (Nothofagus alpina), coihue (Nothofagus dombeyi), boldo (Peumus boldus), avellano (Gevuina avellana), pitao (Pitavia punctata) y temu (Blepharocalyx cruckshanksii).

Restaurar con ciencia y participación

Antes de iniciar las plantaciones, equipos técnicos realizaron recorridos para identificar los sitios prioritarios y definir núcleos de intervención a partir de factores como el nivel de afectación, la regeneración natural existente y la presencia de especies exóticas invasoras.

En este trabajo participaron profesionales de CONAF y del Servicio, integrantes del Consejo Consultivo del parque y docentes de la Universidad de Concepción. La planificación permitió orientar las plantaciones hacia aquellos sectores donde podían contribuir de mejor manera a los procesos naturales de recuperación.

 

 

Las jornadas incorporaron además el control de especies invasoras como zarzamora (Rubus ulmifolius) y retamilla (Teline monspessulana), junto con material educativo diseñado para que las y los voluntarios pudieran reconocer plántulas presentes en los sectores intervenidos.

El componente comunitario fue deliberadamente amplio. Una de las jornadas estuvo destinada a juntas de vecinos y habitantes de sectores aledaños al parque; otras dos convocaron a estudiantes universitarios y representantes de la academia; una reunió a voluntariado corporativo y otra estuvo dirigida a organizaciones ambientales y representantes de la sociedad civil.

El inicio de las actividades contó además con la participación del delegado presidencial regional del Biobío, autoridades regionales, entre ellas el seremi de Agricultura, integrantes del Consejo Consultivo, instituciones colaboradoras y representantes de la sociedad civil. La jornada incluyó una plantación simbólica destinada a marcar el comienzo de la implementación del plan.

 

 

La articulación permitió sumar no solo conocimiento técnico y trabajo voluntario, sino también transporte, herramientas, elementos de protección, alimentación, hidratación, insumos y apoyo preventivo para desarrollar las distintas jornadas.

Una recuperación que recién comienza

La primera fase representa el punto de partida de un proceso de mayor escala. Los sectores intervenidos requerirán monitoreo, mantención, control permanente de especies exóticas invasoras y seguimiento de la supervivencia de las plantas y de la respuesta de los ecosistemas.

La próxima etapa del Plan de Restauración deberá ampliar las acciones hacia una mayor superficie del Parque Nacional Nonguén e incorporar otros sectores afectados por los incendios forestales de 2026. Para ello será necesario consolidar la red de colaboración construida durante estas primeras jornadas y sumar nuevas capacidades y recursos públicos, privados, académicos y comunitarios.

 

 

La experiencia desarrollada durante agosto deja también una señal para las siguientes etapas: la recuperación del parque puede construirse combinando conocimiento científico, gestión del área protegida y participación ciudadana.

Tras el impacto de los incendios, Nonguén comienza así un proceso que necesariamente será largo. Las primeras 2.500 plantas representan una acción concreta, pero el desafío de fondo será acompañar su crecimiento y convertir esta primera intervención en una restauración ecológica sostenida en el tiempo.