“Vigías de la Naturaleza” es el primer curso oficial desarrollado por el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas y está dirigido exclusivamente a habitantes de Isla de Pascua. La iniciativa entrega herramientas para reconocer posibles infracciones, realizar denuncias fundadas y contribuir al cuidado de especies emblemáticas de la isla, como el rarape y la langosta de Rapa Nui.
Acercar la fiscalización ambiental a los distintos rincones del país y entregar herramientas concretas para que las propias personas puedan contribuir a proteger la naturaleza. Ese es el objetivo de “Vigías de la Naturaleza”, iniciativa de educación ambiental ciudadana que el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas presentó en Rapa Nui como parte de su despliegue territorial.
La iniciativa fue presentada ante el Koro Nui o Te Vaikava (el Consejo del Mar de Rapa Nui), instancia de la gobernanza de las áreas marinas protegidas de la isla y conformada por representantes del pueblo Rapa Nui y del Estado. Este proyecto se integrará a las distintas herramientas desarrolladas por WildAid, que buscan resguardar las costas de la isla.
El programa trata de un curso gratuito, online y de autoinstrucción, diseñado exclusivamente para personas que viven en Rapa Nui. Su contenido está organizado en tres capítulos: las funciones y atribuciones del Servicio; las herramientas disponibles para realizar una denuncia ambiental con mérito; y la protección del rarape (Parribacus perlatus) y la langosta de Rapa Nui (Panulirus pascuensis), dos especies de relevancia para la biodiversidad y la cultura en la isla.
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La capacitación adquiere, además, una oportunidad especial debido a la existencia de períodos de veda destinados a proteger ambas especies y favorecer la recuperación y renovación natural de sus poblaciones.
Una herramienta para actuar
Uno de los principales objetivos de Vigías de la Naturaleza es que quienes participen sepan adquirir conocimientos para identificar antecedentes relevantes y utilizar correctamente las herramientas de denuncia que establece la Ley 21.600.
La normativa dispone que cualquier persona puede denunciar ante el Servicio hechos que eventualmente constituyan una infracción. Para ello, la denuncia debe entregar antecedentes que permitan evaluar los hechos y determinar si existe mérito suficiente para iniciar acciones de fiscalización.
“Hoy tenemos una ley que protege la naturaleza y es importante enseñar a las personas a utilizar las herramientas que esa ley les entrega. Hacer denuncias con seriedad y mérito es una herramienta muy poderosa que tiene la ciudadanía para contribuir directamente a cuidar nuestro patrimonio natural”, señaló Fernanda Benavente, jefa del Departamento de Coordinación de Fiscalización Ambiental del Servicio, quien viajó a la isla gracias al apoyo de WildAid.
En la práctica, con este curso los Vigías podrán registrar situaciones detectadas en terreno mediante el sistema de monitoreo implementado por WildAid en conjunto con el Koro Nui o Te Vaikava. A partir de esos antecedentes, el Consejo podrá evaluar y canalizar hacia el Servicio aquellos casos que requieran una acción de fiscalización. Paralelamente, los propios participantes tendrán la posibilidad de ingresar directamente una denuncia a través de los canales oficiales del Servicio.
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El trabajo se articuló con capacidades de monitoreo que el Koro Nui ya venía desarrollando con apoyo técnico y económico de WildAid, permitiendo complementar iniciativas existentes en el territorio en lugar de generar sistemas paralelos. Las competencias de fiscalización, análisis de denuncias y eventual instrucción de procedimientos permanecen radicadas en los organismos públicos que establece la legislación.
Fiscalización cercana, transparente y legítima
Durante su visita a la isla, Fernanda Benavente también sostuvo reuniones con el Delegado Presidencial Provincial de Isla de Pascua, Mai Teao Osorio, representantes del Koro Nui o Te Vaikava y el equipo de medio ambiente de la Municipalidad de Rapa Nui, con el objetivo de presentar las líneas de trabajo del Servicio y generar coordinación territorial.
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De acuerdo a Benavente, la iniciativa responde a un principio que el Servicio busca instalar en su modelo de fiscalización, que consta en que las acciones sean cercanas, transparentes y legítimas ante la ciudadanía. En Rapa Nui, esto implica trabajar con el conocimiento y las estructuras de gobernanza existentes, entregar información comprensible sobre las nuevas herramientas de la Ley 21.600 y facilitar que las personas puedan participar activamente en la protección de su biodiversidad.
Con Vigías de la Naturaleza, el Servicio busca ampliar su capacidad territorial no solo a través de fiscalizadores, sino también mediante comunidades mejor informadas, capaces de identificar amenazas y utilizar de manera responsable los mecanismos que la nueva institucionalidad ambiental pone a disposición de la ciudadanía.