Durante el Seminario de Planes RECOGE realizado en Arica, la Dirección Regional expuso los principales avances en la implementación del plan para esta especie amenazada, entre ellos la consolidación de una red de microrreservas y acciones de restauración ecológica en los valles de Chaca y Vítor.
La recuperación del picaflor de Arica (Eulidia yarrellii), una de las aves más amenazadas de Chile, fue uno de los principales temas abordados durante el Seminario de Planes RECOGE organizado por la Secretaría Regional Ministerial del Medio Ambiente de Arica y Parinacota.
En la instancia, el director regional subrogante del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas presentó los avances en la implementación del Plan de Recuperación, Conservación y Gestión (RECOGE) de la especie, aprobado mediante el Decreto Supremo N° 5 de 2022 del Ministerio del Medio Ambiente.

Picaflor de Arica. Imagen referencial.
El instrumento busca detener el deterioro del picaflor de Arica y favorecer la recuperación de sus poblaciones y de los hábitats de los que depende. Durante la exposición se revisaron las principales acciones desarrolladas hasta ahora y los desafíos que persisten para su conservación en los valles de la región.
Entre los avances destacados se encuentra la consolidación de la Red de Microrreservas del Picaflor de Arica, iniciativa que permite proteger y gestionar sitios considerados estratégicos para la supervivencia de la especie.
También se presentaron las acciones de restauración ecológica desarrolladas en las microrreservas de Chaca y Vítor, donde se han ejecutado medidas orientadas a recuperar condiciones favorables para el refugio, alimentación y reproducción de esta especie endémica del extremo norte del país.

La actividad continuó durante la tarde con una visita técnica a terreno, en la que participaron profesionales del Servicio y representantes de distintas instituciones. El recorrido permitió observar directamente los trabajos realizados en las microrreservas y conocer los resultados de las medidas implementadas para recuperar el hábitat del picaflor de Arica.
La experiencia permitió además vincular la discusión técnica del seminario con las acciones concretas que se desarrollan en el territorio, mostrando cómo los planes RECOGE se traducen en medidas de manejo, restauración y seguimiento de especies amenazadas.
Para el Servicio, la recuperación del picaflor de Arica requiere mantener un trabajo coordinado entre instituciones públicas, organizaciones de la sociedad civil y actores locales. La conservación de una especie con una distribución tan restringida depende no solo de proteger individuos, sino también de recuperar y mantener los ambientes que hacen posible su supervivencia en el tiempo.
